#yotambien #metoo
¡Hola a todos!
El pasado año 2017 gracias a las redes sociales se dio a conocer el movimiento #metoo; esta organización en realidad tiene más de diez años de existencia dando servicio a las personas que han sido víctimas de acoso-abuso sexual e inequidad por género. Tengo que admitir que en los pasados meses he sido espectadora, observando y escuchando las historias de distintas mujeres sobre sus experiencias ante este terrible mal social. Definitivamente de todas las historias la que más me ha impactado es la de una joven que en el pasado mes de diciembre se quitó la vida porque no pudo encontrar justicia para ella en el sistema en que vivimos. Les reconozco que me afecto enormemente el ver como una luz brillante puede morir en el desasosiego como le ocurrió a esta joven.
Saber y tener conciencia que el 71% de los casos no son reportados me hizo reflexionar mucho, entender que el tema debemos discutirlo abiertamente sin tener miedo al que dirán o a lo que puedan pensar las personas. Les puedo decir que en mi caso jamás olvidaré el 27 de octubre de 1997 porque para mi gran pesar #yotambien #metoo fui víctima. Les diré que es la primera vez en 20 años que lo digo en voz alta (mejor dicho lo escribo). Solo personas de mi plena confianza conocen la sórdida y terrible historia de ese día. Esta experiencia ha sido una que ha marcado mi vida de forma trascendental, y de cómo enfrentó el mundo en sus diversas dimensiones. Se preguntarán, ¿porque ahora habla de esto? ¿porque no lo reportó en el momento que tenía que hacerlo? El tema es delicado y complejo, en mi caso solo tenia 17 años, y no pude hablar del tema con nadie hasta un año después de los hechos. Imagínense ese 71% silente como han tenido que lidiar con ese dolor sin el apoyo de nadie.
Definitivamente todos debemos ser empaticos, respetar y apoyar el proceso de la víctima ante el reconocimiento de los hechos. El sistema o el aparato del estado debe ser más sensible hacia estos temas y no volver a víctimizar a la perjudicada. El estado (gobierno) debe ser más eficiente en sus labores y apoyar a las personas que han sufrido esta amarga experiencia; además deben instruirse en psicología o consejería psicológica para manejar estos casos de forma apropiada para no lastimar más a la víctima. ¿Porque razón? Lamentablemente en muchas ocasiones fungimos como inquisidores e impedimos el proceso de que se reporten los casos (cuestión que no debería ocurrir).
Yo espero que en esta era de redes sociales se continúe hablando de forma seria, abierta y consciente sobre este tema. Donde permita a las víctimas apoderarse de sus vidas sin miedos, que puedan hablar de sus experiencias libres de prejuicios; y que en el proceso puedan encontrar la paz que tanto se anhela y nos merecemos.
Les envío un abrazo solidario, en lo que pueda ayudarles y apoyarles tengan la plena certeza que cuentan conmigo siempre. Porque #metoo te entiendo totalmente.



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